22 de agosto de 2009

El Ying y el Yang de las Islas Griegas: Ios y Santorini


Siempre han sido vivos estos griegos. Desde la antiguedad, cuando construyeron una de las civilizaciones más avanzadas de la historia, hasta ahora, cuando aprovechan al máximo su territorio, transformando sus islas en verdaderos paraísos.
Por un lado, Ios, el desenfreno, la locura. Playas exquisitas, mar turquesa y mucha buena onda. Carrete de día, siesta y carrete de noche. Con sol, fiesta en la playa, música electrónica, tragos de colores, puchos y cuanta cosa se le ocurra al lector. Sale la luna, y todos a la plaza, a tomar cerveza, vodka, tequila, ron. De todo menos pisco. Se conversa con quien esté al lado, todos muy sociables, muy alegres, y varios bien curados, a pesar de que la noche recién comienza
Vasos vacios, y todos a los bares y discos. No se paga entrada, así que el costo de equivocarse entrando a algun lugar poco prendido es bajo: te tomas otro trago, te das vuelta y te vas.
La historia se repite por cuatro noches, suficiente. Ya se necesita un break.
Y el break viene en Santorini, una isla más top. Se empiezan a ver yates, europeos vestidos con pantalones y zapatos blancos, en restaurantes de varios tenedores, que nosotros por la naturaleza de nuestro viaje sólo miramos desde afuera.
La ciudad es muy bonita, blanca y con techos azules, que contrastan con la inmensidad del mar y las preciosas puestas de sol que se ven desde las alturas, porque esta isla tiene una infinidad de subidas y bajadas. Por eso aprovechamos y arrendamos una motito, y la recorrimos entera. Fuimos a tres playas, todas de roca, sin un granito de arena, lo que le da un toque mediterraneo y tranquilo al paisaje. Una buena manera de terminar nuestro paso por la Helade.

18 de agosto de 2009

Grecia: Hellas y Ellas


"La cuna de la democracia", "El origen de la civilización occidental", "La ciudad de Pericles". Tantos nombres se le dan a Atenas, y todos se quedan cortos. ¡Qué maravilla de ciudad!
La vista de la Acrópolis, de noche y de día, con el templo a Atenea Nike, su recién inaugurado Museo y el colosal Partenón, son impresionantes. El Ágora, donde se desarrollaba la vida diaria de los ciudadanos atenienses, el Templo de Zeus y sus inmensas columnas... Por algo genios como Sócrates, Platón y Aristóteles comenzaron con la filosofía por estos lados, y otros no tanto, como Matías Ceballos (quien desde Barcelona se nos unió a esta parte del viaje) o nosotros, aprovechamos de disfrutar de las maravillas que ofrece esta ciudad.
Fue en la capital de la antigua Hélade donde en el siglo IV A.C., Pericles y Solón dieron los primeros pasos hacia la democracia que hoy casi todo el mundo defiende y venera.
Y hay más. En el Museo Arqueológico se ve la máscara de Agamenón y restos de las armas con las que 300 valerosos guerreros espartanos lucharon contra los persas en la batalla de las Termópilas, durante las Guerras Medicas.
Para terminar, de noche se pasa bien. Un plato de Souvlaki en La Plaka, un par de traguitos en Psiri, para cerrar en alguna disco del barrio Gazi, donde las griegas brillan con luz propia.
En 3 días vimos que Atenas, capital de la civilización más influyente para occidente, 2.500 años después de su apogeo, mantiene su encanto intacto.

El expreso de medianoche y a Tesalónica


Entrando por la cocina a Europa, o sea entrando en tren nocturno desde Estambul a Grecia, en plan Midnight Express, llegamos a Tesalónica, capital de la provincia de Macedonia y la segunda ciudad más grande de Grecia.
En la rápida pasada por la ciudad (estábamos de paso ya que Atenas y Matías Ceballos nos esperaban al sur), sacamos algunas fotos que dejo acá. ¡Un abrazo!

9 de agosto de 2009

♥İstanbul!


Estambul, sólo İstanbul, podía ser al mismo tiempo la última ciudad de nuestra etapa en medio oriente y la primera de Europa. Y no es porque la antigua Constantinopla y posterior capital turca sea la única ciudad del planeta que pisa dos continentes, dos regiones adyacentes con pensamientos y realidades tan diferentes, si no que por sus barrios, calles y callecitas: restaurants, galerías, tiendas, bares y discos compitiendo de igual a igual con palacios, bazares, mercados de especias y los ininteligibles llamados a rezar de las mezquitas, las incontables y preciosas mezquitas otomanas de mi nueva candidata a ciudad favorita.

East meets West
Las fotos de arriba muestran nuestras peripecias por la impresionante Mezquita Azul, el ahora museo de Aya Sofía (primero iglesia con Justiniano, luego mezquita con Mehmet, finalmente museo con Atatürk), la cisterna romana, el Gran Bazar, el mercado de las especies, y las afueras del palacio Topkapi. También un paseíllo en ferry por el río Bósforo hacia las Islas del Príncipe, que son muy bonitas y turísticas pero de playas ni hablar.

En la noche, hay que dejar el tradicional barrio de Sultanahmet y volver a Beyoglü, donde está nuestro hostal. Junto a Red (nuestro sultanahred) y dos escocesas buena onda que conocimos ahí (Mara y Alice), caminamos a Taksim, barrio cool que en español significa callecitas llenas de bares, mucha gente, bares de narguile y té, restaurants, discos, clubes y más bares. Estambul es tan...