16 de noviembre de 2009

Croacia y las perlas del Adriático


Con una ciudad amurallada como pocas en Europa y no una si no las dos piernas en la increíble costa del Mar Adriático, Dubrovnik podría fácilmente ser considerada la ciudad costera más bonita de Europa. Y con una historia de tomas, terremotos, revoluciones y guerras, hasta los bombardeos que al borde estuvieron de sepultarla hace menos de 20 años, restauración y resconstrucción, la perla no se queda sólo en la cara linda, el cuerpo perfecto al borde del mar. Dub tiene esa dosis de dolor, la historia, la vida, que la hace más interesante que cualquier guapísima que pasa por ahí.

La isla de la fantasía
Hvar es la isla más de Croacia: la más lujosa, la más soleada (unas 2800 horas de sol al año), y junto con Dubrovnik, el destino más popular del país; yates, champaña, Kens, Barbies, sun worshippers y party seekers unidos. Y nosotros metidos ahí.


Splitting
La ciudad más importante de Croacia después de su capital, Split, también en la costa, es el cable a tierra entre tantas islas y playas, caviar y chalas. Con su Palacio de Diocleciano que es patrimonio de la humanidad, y no tantos turistas, se deja recorrer en un rato. Pero es en su costanera, entre el palacio y el puerto, donde la ciudad respira y vive.

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